miércoles, 30 de enero de 2013

CAPÍTULO 3 ‘Vida nueva’


CAPÍTULO 3 ‘Vida nueva’

Abrí los ojos, - ¿qué hora sería?-. Seguía en el avión, me había dormido, miré por la pequeña ventana que había a mi izquierda y vi que todavía continuaba el vuelo.
- Perdone, - le dije a una joven azafata que pasaba cerca de mí.- ¿sabe cuanto queda para llegar?
- Oh sí, quedará una media hora escasa.
- Vale, gracias.- Sonreí.
- De nada.- Me devolvió la sonrisa.
Volví a posar mi cabeza en el respaldo del asiento. Ya quedaba menos para poder ver a mi hermana, para poder comenzar otra vida.
Me pregunto si Brenda habrá visto la carta, no sé como se lo tomaría, espero que bien, esto no tiene porque afectar a nuestra relación de amistad de prácticamente toda una vida. De repente, oí como, por el altavoz, el copiloto anunciaba el aterrizaje – que rápido se me había pasado esa media hora-. Volví a mirar por la ventanilla, ya podía ver la pista en la cual aterrizaríamos, era algo pequeña, pero lo normal para una ciudad como Stratford.
[…]
Por fin, ya había salido de aquel avión, ya había llegado a mi destino. Ahora mismo me encontraba en la puerta del aeropuerto, con mis maletas, intentando buscar un taxi, pero aquí no era tan fácil como en California. Al cabo de un tiempo, uno paró delante de mí, - al fin- pensé. El taxista bajó del vehículo y me ayudó con las maletas, monté en el coche y cerré la puerta.
- ¿Dónde la llevo?- Me preguntó.
- Pues la verdad, no lo sé muy bien, nunca antes había venido, solo tengo este papel en el que pone la dirección.- Se lo mostré.
- Ah, de acuerdo, en veinte minutos estaremos allí.
- Gracias.- Sonreí.
Miré el reloj, eran las nueve de la mañana, era un poco pronto, espero que Kristen no esté durmiendo, tiene mal genio cuando la despiertan, o al menos eso era así antes, antes de que se fuera.
- Ya hemos llegado. Es aquella casa, disfrute de la ciudad.- Me informó.
- Lo haré, y gracias.
Bajé del taxi, saqué las maletas, le pagué el trayecto y me dirigí a la puerta de la casa.
Se me hacía raro ver que Kris viviera en una casa así, acostumbrada a ver las mansiones de la zona rica de California, pues se me hacía raro ver que mi hermana, y dentro de poco yo, viviera en una casa, normal, grande, pero normal.
Dejé las maletas en el suelo, vi que en el lado derecho de la puerta había un timbre, lo presioné y esperé. Estaba nerviosa, muy nerviosa.
- Vooooy, un momento.- Reconocí en seguida la dulce voz de mi hermana.
A continuación se abrió la puerta y la vi. Seguía igual de guapa que siempre, más mayor, pero igual de preciosa.
- ¡Kristen!- Sonreí y la abracé.
- Alexandra.-me siguió el abrazo.- ¿qué haces aquí?
- ¿Puedo pasar y te lo explico?- Pregunté incómoda.
- Claro, pasa.
Agarré mi equipaje y pase dentro de la casa.
- Siéntate.- Me señaló el sofá.
Hice lo que me dijo y ella hizo lo mismo.
- Y, bueno… ¿Qué haces aquí? Y con tantas maletas.
- Pues verás, últimamente no me encontraba muy bien en California, y pues… me vengo a vivir contigo.- Eso último lo dije murmurando.
- ¿CÓMO? – Se levantó bruscamente.- No digas tonterías, debes volver a casa con mamá, este no es un buen sitio para ti, debes irte, Alexa.
- No, no lo pienso hacer.- me levanté- Hace cinco años que no te veo y es más, quiero vivir contigo, eres mi hermana, tengo derecho.
- Por favor, Alex, debes irte, no es un buen sitio, enserio. Es más, no creo que vivas muy a gusto aquí, son todos muy diferentes a ti.
- Pero, por favor, déjame, me adaptaré.
- No, he dicho que no. Voy a llamar a mamá, ¿sabe que viniste?
- Sí, le dejé una nota, pero no creo que le importe, últimamente no los veo ni los fines de semana.- Dije indiferente.
- Da igual, Alexa, tienes 17 años, debes vivir con ellos, no puedes irte y desaparecer así sin más.
- Ah, claro, mira quien habló, la señorita perfecta – levanté la voz – la que hace cinco años dejó a su familia tirada, a su hermana pequeña, a su novio, a sus amigos, todo.
- Alexa, mi caso no era el mismo… Yo me fui por verdaderos problemas.
- ¿Por qué? ¿Por qué papá y mamá no te consentían algunas cosas? ¿Enserio? Eso no son problemas comparado con los míos, no sabes nada, yo soy… – en ese momento iba a decir ‘soy bulímica, con la autoestima por los suelos, con un novio que abusa sexualmente de mí y con unos padres que para ellos ni siquiera existo’, pero me callé, no quería preocuparla.
- ¿Qué? ¿Qué eres, eh?
- Soy la que sobra allí.- Intenté arreglar lo que ya había empezado.
Vio como mis ojos comenzaron a hincharse de agua y seguidamente me abrazó.
- Bueno, tranquila, puedes quedarte, pero solo por un tiempo, eh.
- ¡Gracias! – Sonreí y la abracé más fuerte.
- No las des. – se separó de mí- Venga, no llores, no te favorece.- Me retiró las lágrimas de los ojos.
- Te quiero.
- Y yo a ti. Eso sí, hemos de buscarte un instituto en el que matricularte, ¿vale?
- No es problema, pedí el traspaso, el lunes empiezo.
- Ah, pero tendrás cara, ¿y si te llego a decir que no te puedes quedar?
- Sabía que no lo harías.- Reímos.
- Ven, te enseñaré tu habitación.

|| Narra Brenda ||

- Hablamos luego, cariño. Te quiero.- Le dije a Eric mientras lo besaba y bajaba del coche.
Lo despedí con la mano y una sonrisa. Estaba feliz. Muy feliz. Serían las once de la mañana y acababa de volver de la cena y la noche de ayer con Eric.
Mientras me acercaba a la puerta vi que el buzón contenía cartas, me dirigí a él y lo abrí, saqué las cartas y mientras iba hacia casa fui mirando a quien iban dirigidas. Casi todas eran para mis padres, normal. Pero una me llamó la atención, era para mí, de Alexa, - ¡Oh dios, Alexa! Al final ayer no la llamé, esta tarde la llamo sin falta.- pensé.
Cuando iba entrando por la puerta de mi casa, abrí la carta y la leí.
¿Qué? Comencé a llorar. No me lo podía creer, mi amiga, mi hermana, mi mundo, se había ido a otra ciudad.
Subí directa a mi habitación, sin saludar. Me tiré en la cama y comencé a llorar de nuevo. Cogí mi móvil y marqué el teléfono de Alexa, le di a llamar y esperé su respuesta, ‘El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura’, - Perfecto.- pensé.

|| Narra Alexandra ||

Me encontraba en mi nueva habitación, era grandísima, no muy bonita, pero de decorarla ya me encargaría yo, ya que mi estancia allí, sería por largo tiempo, aunque mi hermana pensase que no.
Miré la hora en el reloj, eran casi las tres, era extraño que Brenda no me hubiese llamado y más después de lo de la carta, supongo que no habría vuelto a casa y no la había visto.
- ¡Aleeeeeeeex, baja a comer!- Gritó mi hermana desde la primera planta.
- Espera.- Respondí en su mismo tono.
Oh no, no había pensado en el tema de las comidas, yo no podía comer nada sin después tenerlo que vomitar. Tenía un problema.
- Venga, que se enfría.- Volvió a insistir.
Bajé a la cocina, allí se encontraba mi hermana, sentada en la mesa y con un plato de carne delante.
- Venga, siéntate y a comer.
- Eh… No, Kris, comí algo antes en el avión y tal, no tengo hambre, comeré más tarde.- Esa fue la única excusa que se me ocurrió.
- ¿Seguro? Estás muy delgada.
- Seguro, no te preocupes.
[…]
Después de la comida dejé que mi hermana se echara la siesta y me fui a mi habitación. Me pasé la tarde allí, no hice gran cosa, solamente leer y escuchar música. Cuando fui a coger el móvil del bolso, vi que estaba apagado por el avión. Lo encendí, y fue entonces cuando vi 17 llamadas perdidas de Brenda y 33 WhatsApp de ella. Leí los WhatsApp y no pude creer lo que ponía en el último: ‘·Vale, tú sigue ignorándome, pero que sepas que así no se solucionan los problemas. Pensé que éramos como hermanas, pero ya veo que todo te importa una mierda, incluso yo.’
¡Mierda! Brenda estaba enfadada, y en realidad la comprendía. Seguidamente le di a llamar y el teléfono comenzó a comunicar, pero no me lo cogió. Después de un rato, dejé de insistir.
[…]
Al día siguiente me levanté, sobre las doce o así, me puse algo cómodo de ropa y bajé a la planta baja.
- Buenos días.- Le di un beso a mi hermana.
- Buenos días, bella durmiente.- Me sonrió.- ¿Qué vas a hacer hoy?
- Pues como mañana es mi primer día, pues iré a dar una vuelta para conocer mejor la zona.
- De acuerdo, ¿quieres que te acompañe?
- No hace falta.- Sonreí.
- ¿No desayunas nada?- Me preguntó.
- Eh, desayunaré algo por ahí.
- Como quieras.
Salí de la casa y comencé a caminar. El barrio no era feo, un poco de clase baja, pero me daba igual, quería empezar de cero. Hacía bastante sol, pero corría un fresco viento, menos mal que había cogido la rebeca.
Miré a los lados y vi un instituto, ese debía ser el mío. A lo lejos, en un callejón, pude ver a una panda de chicos con motos, no tenían muy buen aspecto, parecían unos ‘macarras’ como diría mi madre. Me fijé bien, y también se encontraban alguna que otra chica, un poco ligeritas de ropa, pero bueno. Cuando ya me iba a cruzar a la otra acera, para volver a casa, mientras cruzaba un paso de peatones, una moto pasó a toda velocidad que por poco me atropella.
- Imbécil.- Grité.
Creía que no me había oído, pero entonces giró su cabeza hacia atrás, se retiró el casco, me miró y sonrió pícaro. Volvió la mirada al frente y continuó el trayecto.
Me fijé en él y vi como paraba en el mismo sitio de los chicos de antes.
Entonces un WhatsApp sonó en mi móvil. Era Kristen.
· ¿Estás bien? Hace dos horas que te fuiste.
Le respondí con un simple ‘Sí’ y volví a casa.
Abrí la puerta con la copia de las llaves que me había dado mi hermana.
- Venga, Alex, a comer.
- Eh, no, es que como he desayunado tarde, no tengo hambre.
- Bueno, está bien.- Me miró insatisfecha.
[…]
Sobre las diez me di una ducha rápida y bajé al salón.
- Prepárate todo para mañana.- Me dijo mi hermana.
- Sí, mamá.- Sonreí burlesca.
- Por cierto, Alexa, yo por temas de trabajo no creo que venga a comer ningún día, más bien vendré tarde sobre las ocho o así, prepárate lo que quieras de comer, ¿sí?
- Claro.- Sonreí.- Bueno, yo me voy a dormir, que mañana es el primer día y quiero estar descansada.
- Vale, cielo.- Me dio un beso en la mejilla.- Que descanses.
Antes de dormirme intenté llamar otra vez a Brenda, pero seguía sin contestarme. Al final, rendida y cansada, acabé por dormirme.
                                                        ***
Hola:3
A ver, tengo poca cosa que decir, lo primero siento el retraso pero es que no tengo ordenador y estoy muy liada, lo siento. Y lo segundo, recomendadme, por favor, tengo pocas lectoras.
Ale, espero que os guste y que me dejéis un siguiente algo elaborado, ¿sí?
Os quiero<3

2 comentarios:

  1. *^* leo tu otra novela y es genial ..pero esta es.........*-----*
    no se que decir salvo que es increible
    sigue escribiendo asi de bn :')
    besoos<3

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  2. Es perfecto sigue asin cielo bueno SIGUIENTE yaaaa¡¡¡

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